La Incertidumbre del Venezolano en tiempos de transición

abril 27, 2013

Incertidumbre. Una simple palabra arroja emociones abrumadoras. El debate eterno entre estar y no estar, entre pensar o desecharlo. La realidad golpea la dignidad del Venezolano libre, del Venezolano patriota, del Venezolano como un todo. Como una Nación. Los eventos post-electorales han dejado un sabor amargo en el corazón orgulloso y tricolor. La verdad y la mentira. La manipulación ante la ignorancia.

Hechos han ocurrido, destapándose la olla y calándose sin temor a través los televisores del país. Hundiéndose en los ojos del hombre y la mujer. Manipulando, en gran medida, los sentimientos y el razonamiento de cada quien. Sin dejar paso a la explicación, la propaganda política atraviesa el pensamiento y se siembra como una semilla enferma.

Es imposible para el joven venezolano no darse cuenta, no razonar, sobre los hechos que acontecen en nuestro país. Es imposible no opinar, no pensar, no expresarse. Quien sea que me lea (bienvenido sea), esto es lo que yo veo. Esto es lo que yo siento. Esta es mi Incertidumbre.


El 15 de Abril de 2013…

Nuevo rumbo, misma causa. Diferentes acciones. Los hechos ocurridos obedecen a aquel grupo que considera ilegítimo al nuevo Gobernante. Lo que lleva a la desobediencia, y por consiguiente al orden cívico por decisión del Estado. Esto ocurrió. Sin mandatos, sin que nadie lo incitara o promoviera. Nació de los corazones de los hijos e hijas de la Patria. De aquellos pechos hinchados, que lloran a su país. Protestas frente al arbitro en todos los rincones.

Provocaciones cayeron frente a los ojos de aquellos corazones dolidos y confusos. Una provocación roja, una marea con su corazón orgulloso, alegre y ganador. Una marea que no es más que la hermana de aquellos corazones dolidos y sensibles. El Pueblo arremete con sí mismo. Consignas a viva voz… Desastre.

Palabras que consuelan, que avivan el orgullo desvalido. Hay esperanza. Solo basta luchar hasta el final. Siempre. Solo basta querer construir nuestra Venezuela unida día a día, paso a paso. No vinieron estas palabras, precisamente, del nuevo Gobernante. Vino de aquel que buscaba un progreso, que plantó ese sentimiento de Patriotismo en el corazón de aquel(la) Venezolano(a) que se sentía marginado ante un proceso revolucionario. Aquel que no tuvo la culpa de pensar diferente, aquel que sufrió los pisotones de un Poder que prefirió dividir a un Pueblo. De aquel que se sintió atacado verbalmente, fuera de lugar. Del Joven.

El 16 de Abril de 2013…

Organización. Movimiento en todo el País; una masa de jóvenes será la voz de 7.3 millones de Venezolanos. Ellos, quienes entregarán un documento ante el arbitro. Una concentración pacífica. Nuevamente… Una provocación roja, una marea. Llamada a la calle por dirigentes políticos, con violencia arremetieron las calles. El Pueblo luchaba contra sí mismo, otra vez. ¿Donde estaban aquellos que debían resguardar a la Nación? ¿Donde estaban aquellos que deben velar por el pueblo mismo? Muertes y destrozos. Un día que se tiñó de un rojo vivo…

Días siguientes…

Caretas se caen, caretas se ajustan. Manipulación por parte del Poder. Manipulación ante la ignorancia. Paz, paz, paz. Los líderes políticos pregonan la paz, pero dividen. Los rojos incitan a despreciar a esa mitad en contra, los azules piden ser escuchados. Los rojos lastiman al Pueblo. Los rojos son socialistas, pero lastiman a la mitad de la Sociedad. Y a la otra mitad, les siembran esa semilla podrida, enferma, aquella que no puede llamarse sino, odio hacia el Pueblo mismo. Hacia su hermano o hermana por pensar diferente. Los errores los pagan quienes lo cometen. ¿Quien más, si no?

Golpes, golpes y más golpes. Vendas a los ojos, a la boca. Pero las ganas de progresar avanzan. Avanza imponente, como el vaivén de la Bandera de Venezuela. Aquella que se iza orgullosa de sí misma. Orgullosa de mostrarse ante los ojos del mundo. La voz inquebrantable de aquel que desea progresar.

Mentiras van, verdades vienen… 

Ante la preocupación, no podemos dejar de opinar, de expresarnos. La Incertidumbre del mañana. Palabras de desaliento vienen del sector contrario, de aquel régimen que amenaza con no admitir a aquel que piense diferente libremente, aquel que comparta una ideología diferente. La esencia del hombre no está allí, la esencia está en sus hechos, en su desenvolvimiento. En sus ganas de progresar y hacer el bien.

¿Cual es el temor? Definitivamente el cambio, el porvenir, las relaciones extranjeras. El temor a seguir el mismo ejemplo que otros países comunistas… Que no aprendamos a aplicar el Socialismo correctamente y que nos perdamos en una economía claramente capitalista. La cual obedece aun el sistema económico que se maneja en Venezuela. Perdernos en un mar negro, sin luz ni tacto.

El Venezolano no puede dejar de luchar por su futuro, no podemos dejar de hacer Venezuela. No permitamos que nuestro hermano caiga derrumbado ante la incertidumbre. No nos perdamos ante amenazas, no perdamos nuestro rumbo ante palabrerías. Porque a ellos conviene crear zozobra, porque conviene hacer ver perdido el rumbo por el cual decidimos luchar alguna vez. Porque no podemos abandonar a aquella persona que se arriesgó a tomar un rumbo diferente y que hoy o mañana pagaría por su acción. No podemos abandonar la esperanza. No podemos abandonarnos a nosotros mismos.

Porque somos Venezuela, esa Venezuela unida. Dejar la lucha es abandonarla. Y Venezuela bien vale la pena tanta batalla. No es un hombre, es Venezuela.


Compatriotas fieles, la fuerza es la unión.

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